Un creativo se tatua un código QR en el brazo y ahora busca anunciantes
Viernes, 20 de abril de 2012
Un publicista argentino que trabaja para una agencia de España decidió utilizar su propio cuerpo como soporte de campañas de cualquier marca.
Mientras las relaciones entre algunos argentinos y algunos españoles no pasan por su mejor momento, otros compatriotas hacen buenas migas en la Madre Patria.
Es el caso de Fred Bosch, un publicista de origen argentino que trabaja en una agencia madrileña.
Según informa Terra, Bosch decidió utilizar su propio cuerpo como espacio de marketing: se tatuó un código QR y lo ofrece al mejor postor para usarse como campaña de cualquier empresa.
Un brazo al “mejor postor”
Los QR son similares a los códigos de barras, pero orientados a teléfonos móviles.
Así, día a día se van popularizando cada vez más estos códigos que, una vez “capturados” desde el celular, permiten ingresar a un sitio web, ver imágenes o, en el caso de los BlackBerry, adicionar contactos de mensajería instantánea.
Bosch eligió tatuarse un QR sólo por gusto, “pero cuando en la agencia vieron el tattoo, automaticamente surgió la inquietud: había que hacer algo con eso”, explica el publicista en su blog.
Bosch asegura que visitó más de 20 tatuadores en Madrid, pero todos le decían que era imposible hacerlo, ya que al más mínimo error, los celulares no podrían leerlo.
Sin embargo, uno sí se animó a hacerlo. El muchacho puede “cargarlo” con los contenidos que quiera: ya hubo cuatro mil “descargas” desde su brazo, en donde se podido ver desde frases a videos.
“Anúnciate en el brazo de Fred”
En la agencia de publicidad donde trabaja, Leo Burnett, les pareció “una idea buenísima”, contó Fred a la agencia de noticias Efe.
Decidieron entonces abrir una subasta a través de eBay, un sitio similar a MercadoLibre, que permanecerá activa hasta el 26 de abril, con el título “Anunciate en el brazo de Fred”.
La oferta es anunciarse durante 30 días en el brazo de Bosch.
Doce personas ya participaron de la subasta, ofreciendo de momento hasta 51 euros, señaló Terra.
“No es importante la persona sino saber el efecto del experimento porque si se vende será la primera marca que se anuncie en un tatuaje. Sacaremos un video y lo intentaremos viralizar porque, claro, no se trata de tener mi brazo expuesto al mundo”, concluye Bosch.
Cuanta gente le seguirá en esta aventura?































